María del Mar Monsalve
Escrito para el Boletín de Suiza Lab
Al igual que los
bostezos, la gripe se propaga rápidamente. Esta enfermedad causa epidemias
anuales que alcanzan su auge en el invierno. La vacunación es la forma más
eficaz de prevenir la infección.
Signos y síntomas
Se caracteriza por
fiebre alta, tos, dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta,
malestar general y abundante secreción nasal. Estos síntomas suelen desaparecer
en una semana sin necesidad de atención médica. Sin embargo, en personas con
alto riesgo la gripe puede causar incluso la muerte.
Grupos de riesgo
Los niños menores de
2 años, los mayores de 65 y las personas con enfermedades crónicas cardíacas,
pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas; son los que corren
mayor riesgo.
Transmisión
Se prepaga fácilmente
sobretodo en escuelas, centros laborales, medios de transporte público y donde
se conglomeran muchas personas. Cuando los pacientes tosen, expulsan gotículas
infectadas y estas son inspiradas por otras. También se puede propagar a través
de las manos infectadas. Para evitar la transmisión hay que lavarse las manos
regularmente, cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o
estornudad.
Vacunación
La forma más eficaz
de prevenir la enfermedad y sus consecuencias graves es la vacunación. Según la
OMS en los adultos, la vacunación antigripal puede prevenir un 70% a 90% de los
casos de enfermedad gripal específica, mientras que en los ancianos reduce las
complicaciones en un 60%, y las muertes en un 80%.

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