María del Mar Monsalve
Escrito para el Boletín de Suiza Lab
Los zapatos tienen como objetivo proteger el pie contra las
irregularidades del terreno, golpes, suciedad, humedad y frío. Sin embargo, son
parte primordial del estilo personal, moda, actividad de la persona y ocasión
en la que se utilizarán.
El calzado determina
estilos de vida y padecimientos. ¿Qué tipo de zapato usas con mayor frecuencia?
Balerinas o flats
Generalmente de suela
flexible y cómoda, pueden tener un taco a lo ancho del talón. Este tipo de
zapatos, con la plantilla adecuada, puede ayudar a reducir el impacto de los
pies al caminar.
Zapatillas
Muy cómodos debido a
que está diseñado para realizar deporte. Sin embargo, deben ser utilizados con
medias gruesas de algodón o fibras naturales, pues pueden provocar hongos o
irritaciones.
Zapatos puntiagudos
Pueden ser elegantes
pero mantienen los dedos de los pies con mucha opresión lo que a la larga genera
una protuberancia ósea y uñas encarnadas.
Tacos altos
Los más apreciados
por hombres y mujeres, asociados a la sensualidad, pero usarlos con regularidad
puede ser una tortura. Ellos ocasionan dolor en las plantas de los pies, en los
dedos, juanetes, callosidades, problemas lumbares. Y si los tacos son muy
delgados pueden ser causantes de torceduras y caídas. Lo mejor es que no
superen los 6-8cm y no muy a menudo.
Plataformas
Aunque aparenten lo
contrario, este tipo de suela no está preparada para absorber los impactos de
la pisada, produciendo dolor de rodillas, cadera y zona lumbar. Opta por
plataformas no muy altas y con un buen sistema de fijación (hebillas o tiras
alrededor del talón).


