María del Mar Monsalve
Escrito para el Boletín de Suiza Lab
Los niños con Síndrome de Down son una bendición para toda la familia. Una aventura a la cual muy pocos somos invitados a vivir de cerca, pero la cual trae muchas satisfacciones y enseñanzas.
Cuando la familia recibe la noticia de un nuevo integrante, es una gran alegría para todos y el deseo de que el niño o niña nazca con salud, sin complicaciones o lo que podría considerarse “normal”. Sin embargo, algunas familias tienen la suerte de recibir a un pequeño angelito con un cromosoma extra y ahí es donde la aventura empieza.
Angelito en casa
Los niños con Síndrome de Down son la expresión más sublime de lo que es demostrar amor. Estos pequeñitos son cual Peter Pan, niños por siempre. Niños puros, inocentes y sin malicia. Niños que no dudan en decirte cuánto te quieren, darte un abrazo o sorprenderte con una flor.
Educación y Trabajo
Si bien, cada vez vemos más centros especializados en niños con habilidades diferentes, no tienen aun mucha posibilidad de entrar al campo laboral. Son pocas las empresas en los que estos niños-jóvenes pueden desarrollarse y sentir la plena satisfacción de que son personas útiles. Ellos disfrutan cada uno de sus pequeños logros.
Salud
Los niños con Síndrome de Down son propensos a algunas enfermedades como: bronquitis, neumonía, defectos de visión, malformaciones intestinales, trastornos de tiroides, defectos cardiacos, leucemia y Alzheimer.



