María del Mar Monsalve
Escrito para el Boletín de Suiza Lab
El cigarro mata. El
humo de tabaco es dañino para los fumadores y para quienes no fuman (fumadores
pasivos).
De las aproximadamente
4000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco, 250 son dañinas para
la salud. Entre ellas: el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el
amoniaco. Entre los cancerígenos: arsénico, benceno, berilio, cromo, óxido de
etileno, níquel, cloruro de vinilo.
La nicotina es la
droga en la planta del tabaco y es la causa de la adicción. Al fumar, la
nicotina entra en los pulmones y es absorbida rápidamente en el torrente
sanguíneo y luego es transportada al cerebro en cuestión de segundos. Semejante
a la adicción a la heroína o la cocaína.
Fumar causa muchos
tipos de cáncer, como los cánceres de pulmón, de esófago, de laringe, boca,
garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y de cérvix. Así como Leucemia Mieloide
Aguda (LMA).
Al consumir
cigarrillos estamos dañando prácticamente todos los órganos del cuerpo. Fumar
causa enfermedades al corazón, apoplejía, aneurisma de la aorta, bronquitis
crónica, enfisema, asma, fracturas de cadera y cataratas. Las mujeres
embarazadas, corren un riesgo mayor de que sus bebés nazcan prematuramente o
que muran por síndrome de muerte infantil súbita. Los hombres tienen mayor
riesgo de presentar disfunción eréctil.
Los niños expuestos
al humo del tabaco, tienen un alto riesgo de presentar infecciones de oídos,
resfríos, neumonía, bronquitis y de asma más grave.






